sábado, 30 de agosto de 2014

Historias del Universo (Saga Dualista): Preludio del caos. Capítulo XI: De amores, deseos y amistad (Parte final)




Él la había visto en ese instante que su mirada observó la ventana de la sala, después de guardar el decaedro de madera, y al rato, cuando miró de nuevo al cristal mientras colocaba las dagas en el lugar de donde las había sacado Jessica ya no estaba. El joven pasó del festejo pseudo eufórico al razonamiento frío, porque sabía que sería muy difícil crear un plan para sacar la atracción sexual que su amiga sentía por él, porque él entendía que era muy difícil hacer desaparecer un deseo de esa índole tan arraigado en ella y comprendía que iba a tener que realizar acciones muy radicales para aliviar el deseo de su amiga aunque a él no le agradaba esas acciones.

Lo que Nahuel desconocía por completo era que Jessica, al ver que él no le prestó atención aunque la vio, que se entretenía con Jazmín en ese “duelo” de armas y que la chica estaba enamorada de él, salió del lugar llorando encabronada y con celos. Estaba celosa de Jazmín porque Nahuel tenía su atención puesta en esa chica más que en ella y gran parte de su ira provenía de esos celos, estaba furiosa consigo misma porque estaba celosa de una pendeja de catorce años y que estaba perdiendo el control de sus emociones. Cada chica que se le acercaba a Nahuel, Jessica la veía como una enemiga, ya que ella no quería que él estuviera con otra, y mucho menos a solas, sabía que se estaba volviendo loca y que veía y pensaba cosas que no estaban ocurriendo en realidad, aunque sabía que confesarle todo lo que le pasaba a Nahuel sería el fin de esa interminable locura, pero su temor a perder la amistad del joven por una atracción sexual era demasiado grande como para permitir esa solución.

jueves, 28 de agosto de 2014

El Señor de las Espadas (Libro I): Capítulo XV (Parte Final)



Pelarbem está rodeada por una muralla blanca muy extensa porque la ciudad es muy grande. Varios de sus edificios traspasan la misma con facilidad ya que tienen muchos metros de alto y generalmente son templos, palacios de los habitantes más acaudalados, bibliotecas, cuarteles de la milicia de Pelarbem; también hay algunos que poseen amplias habitaciones donde pueden albergar una familia entera, como si fueran hoteles de hoy en día. Todos ellos construidos con piedras blancas que brillaban cuando les daba la luz del Sol.

Los techos de los edificios variaban, aunque poseían colores vivos: azules, rojos, verdes, marrones, etc. A pesar de que el color despistaba un poco, la blancura de los edificios se imponía de todas maneras.

Como la ciudad posee una pendiente hacia el imponente y famoso puerto, no se puede apreciar ninguno de los edificios de esa zona. La única forma de observarlos era marchando hacia allí, donde, además, se puede contemplar el gran faro de Pelarbem, que si bien es alto, los edificios que hay delante lo ocultan de la vista de los visitantes.

La entrada a la ciudad, que siempre está abierta durante el día aunque en las noches se abrían unas puertas más pequeñas ubicadas dentro de las grandes, está antecedida por una columnata formada por ocho columnas emplazadas a cada costado de la senda que se agranda casi cien metros antes de llegar a la entrada. Tan bien labradas se encuentran esas columnas que a pesar de que se veían ásperas al tacto en realidad eran muy suaves. Cada par sostiene un arco pétreo blanco que poseen bajorrelieves muy bonitos, los cuales se pueden apreciar aun estando a siete metros de altura.

martes, 26 de agosto de 2014

Próximamente...

Dos bandos muy distintos. De un lado la civilización, lo moderno, la orden... Del otro lado la barbarie, lo antiguo, el caos...

Dos hermanos enfrentados luego de una terrible tragedia. Ambos poseen tanto poder que un error podría destruirlos, envueltos en alianzas, enemistades y traiciones.

Seres inmortales de sangre y de metal que ven su inmortalidad como una maldición, que esperan algún día tener su descanso eterno.

Y una guerra que ya lleva más de cuatro milenios...

Muy pronto, en "Las historias del Excalfing":



sábado, 23 de agosto de 2014

Historias del Universo (Saga Dualista): Preludio del caos. Capítulo XI: De amores, deseos y amistad (Parte 2)




Varios días más tarde, Nahuel estaba entrenando solo en una de las S.E.N.s. Debido a que él hacía con diligencia los ejercicios que le proponían los Maestros, se ganó el derecho de entrenar en solitario las prácticas hasta que él concluyera que el o los ejercicios ya los había superado sin problemas, entonces se lo comunicaba a los Maestros y éstos le daban unos nuevos y supervisaban al joven uno o dos días y volvían a dejarlo solo cuando tenían la certeza de que el joven entendía la nueva ejercitación. Esa noche, cuando él dejó de hacer un ejercicio para pasar a otro, el joven miró de casualidad una de las ventanas de la sala que daban hacia el pasillo de las Salas de Entrenamiento, y observó a Jessica detrás del cristal.

La joven sentía mucha curiosidad por cómo entrenaba Nahuel ya que estaba mejorando sus habilidades, además de que quería verlo de modo que así pasara su fogosidad por el joven, pero cuando ella se dio cuenta de que Nahuel la descubrió y se acercó hacia la puerta, Jessica huyó despavorida y con rapidez del lugar a pesar de que Nahuel la llamaba para que se detuviera, dejándolo desconcertado en un principio pero luego se dio cuenta que ella lo hacía porque sentía una atracción sexual muy intensa hacia él.
           
A la mañana siguiente, Nahuel habló con ella sobre cualquier tema menos de la apresurada huida del pasillo porque el joven pensaba que ese tema la haría sentirse mal; alivio fue lo que sintió la joven al ver que su amigo estaba interesado en otros asuntos menos de lo que había ocurrido la noche anterior. Esa noche, el joven siguió entrenando como de costumbre y, cada tanto, miraba hacia la ventana de la sala pensando que Jessica volvería a aparecer y, cuando lo hiciera, le pediría explicaciones ya que Nahuel pensaba que si Jessica confesara lo que sentía por él, su sufrimiento menguaría. No obstante, nadie apareció durante todo el entrenamiento y, en el preciso instante en que él terminó de hacer el último ejercicio, el joven miró hacia la ventana y vio que alguien estaba allí, pero no era Jessica, era Jazmín.

jueves, 21 de agosto de 2014

El Señor de las Espadas (Libro I): Capítulo XV (Parte 2)


               Mientras tanto, a varios cientos de kilómetros de distancia, acostados sobre el suelo y cubiertos con unas mantas gruesas, estaban Labhras y Elisabeth durmiendo, separados por una fogata cuyas llamas estaban a punto de extinguirse.

                De pronto, Elisabeth se despertó y no pudo conciliar el sueño. Trató de contar las estrellas del vasto firmamento nocturno, de contar ovejas, de recordar una historia para poder dormir, pero nada servía.

                En un momento dado, Labhras giró, produciendo que quedara mirando hacia ella, mientras seguía dormido.
                –Labhras… Labhras… –dijo Elisabeth para despertar al caballero– ¡Labhras! –exclamó, pero seguía durmiendo como un tronco.

                Sin que Elisabeth se lo esperara, el Guardián se despertó.
                –¿No puedes dormir, Elisabeth? –preguntó Labhras con somnolencia.
                –No… Intento conciliar el sueño, pero sigo despierta. –respondió Elisabeth.
                –Deben ser por la ansiedad de llegar a Pelarbem.
                –Puede ser… ¿Por qué quieres ir allá?
                –Ya te dije que hace mucho que no voy allí y ver el Mordrakus me hará reflexionar.

sábado, 16 de agosto de 2014

Historias del Universo (Saga Dualista): Preludio del caos. Capítulo XI: De amores, deseos y amistad (Parte 1)




Después del cumpleaños de María, ni la cumpleañera, ni su padre, ni Nahuel y ni siquiera Jessica volvieron a hablar sobre las conversaciones que tuvieron, y de lo único que todo el mundo hablaba sobre la velada era el lujoso colgante que ahora poseía María. A muchos le llamaba la atención la particular forma que tenía, el dragón plateado envolviendo a al rubí; muchos pensaron, al día siguiente de la fiesta, que el material con que estaba construido el dragón era falso e intentaron demostrarlo haciendo pasar electricidad por la pieza y medir la resistencia que oponía el material, si la medición indicaba una bajísima resistencia, era de plata, pero María se negó a hacer la prueba por miedo a que la pieza sufriera un deformación y no quedara tan bonito después del experimento y, tras varias discusiones, llegaron a la conclusión de que la única forma de determinar si el dragón era de plata o no era llevándolo al Maestro Bracamonte, ya que él sabía algo de joyería dado a que su abuelo fue joyero. Cuando fueron con la inquietud al Maestro, éste se sorprendió de que los jóvenes sólo dudaran del material dragón y no del rubí que envolvía la figura, ya que ellos daban por sentado que la piedra preciosa era verdadera, inmediatamente se puso a observar el colgante y a los pocos segundos determinó que, en efecto, el dragón estaba hecho de plata, sin embargo, le sorprendió los finos detalles de la figura y declaró que nadie en el planeta ni siquiera el mismísimo Peter Carl Fabergé podría haber hecho semejante pieza con esos precisos detalles, por lo que el Maestro le preguntó a María quién se lo había obsequiado, pero la joven se hiso la desentendida y respondió, como en la fiesta, que se la regaló un admirador secreto.

A pesar de que Bracamonte aceptó su respuesta, el resto de sus compañeros no, por lo que la asediaron nuevamente de preguntas sobre quién era el que le hizo el regalo, pero María, con obstinada firmeza, sólo decía una y otra vez la misma respuesta, incluso no se inmutaba tanto física como verbalmente cuando sus compañeros empezaron a mencionar los nombres, de los que ellos creían, de los chicos o chicas más probables que le pudieron hacer el regalo, y observando que su compañera no daría el brazo a torcer y que se llevaría el secreto a la tumba, acabaron por rendirse y no le volvieron a preguntar sobre el tema.

jueves, 14 de agosto de 2014

El Señor de las Espadas (Libro I): Capítulo XV (Parte 1)


Una hora antes de que amaneciera, Labhras transportaba varios baúles hacia las caballerizas. Gracias que se movió rápidamente, había logrado meter en dichos baúles sus espadas, además de otras espadas, dagas, manguales, hachas arrojadizas y una ballesta con un carcaj repleto de flechas que tomó prestadas sin pedir permiso de la armería, mucha ropa, casi todo lo que tenía el armario, alimento para varios días y la armadura que le había fabricado Kara.

                A pesar del ruido que ocasionó en unas pocas oportunidades, nadie se levantó de su cama para saber de dónde procedía. Sin embargo, durante unos segundos se paralizaba por completo. Entendía que si alguien lo descubría tendría muchos problemas, por lo que intentaba desplazarse con la mayor cautela posible, pero lo más rápido que podía.

                Tras llegar a la caballeriza preparó una carreta, seguidamente tomó dos caballos para que tiraran de la misma y les colocó el equipo necesario para que lo hicieran, luego colocó cada baúl en la carreta y finalmente revisó todo antes de subirse al carro y salir cagando leches del sitio.

martes, 12 de agosto de 2014

PREMIO THE VERSATILE BLOGGER (¿Qué?)



Hoy pensé que iba a ser un día tranquilo. Nada nuevo en el trabajo, todo medianamente estable, el mundo yéndose a la mierda por el caño del desagüe como siempre... Un día normal. Hasta que llegó el momento de ver el correo y la campanita de aviso de notificaciones "sonó". Cuando hago click, me encuentro que recibí otro premio por parte del compatriota 27viatri del blog "Los Desvelados". 

La normalidad no se rompió allí, sino cuando leí el nombre del galardón: "The versatile blogger award". En ese preciso instante me pregunté: "¿Qué... diablos?"

"Versatile" significa "versátil" (no me pregunten en qué idioma está porque fuera del español soy un cero a la izquierda, y tampoco me pregunten cómo lo sé). ¿Ven dónde se fracturó la normalidad? ¿No? Bueno, seré más aclaró: ¿Dónde tengo "versatilidad"? Tengo la misma versatilidad, perdón, hay que hablar con propiedad. Mi blog tiene la misma versatilidad que timbre de panteón: nula.

sábado, 9 de agosto de 2014

PREMIO EXCELLENCE (¿Otro más?)




Una vez mas vuelvo a quedar sorprendido por recibir otro galardón, ésta vez de la mano de 27viatri, al cual le agradezco la nominación.

Francamente si estoy recibiendo estos galardones es por algo (sea porque realmente estoy haciendo las cosas bien o porque los estoy obteniendo de rebote), empero tengo la sensación que aún me falta bastante. Puede que lo diga por modestia o por falsa modestia, pero tengo mis razones para creer que tengo razón, y son dos: "El Señor de las Espadas" y "Historias del Universo".

En el primer caso, falta un solo capítulo para que concluya el "Libro I" (si leyeron la introducción de esta historia sabrán que son "tres libros", o "tres partes", o "tres volúmenes", o como deseen llamarlos). En el segundo caso, recientemente se publicó la última parte del capítulo diez y si la memoria no me traiciona son 25. Además hay que agregar que es el primer libro de una saga que comprende siete libros (digo libros porque originalmente fueron concebidos así).

Historias del Universo (Saga Dualista): Preludio del caos. Capítulo X: El cumpleaños de María. (Parte Final)




Después de unos minutos de estar afuera, Nahuel se dispuso a entrar al comedor para seguir festejando, pero al llegar a la puerta, una persona se le tiró encima haciéndolo retroceder varios pasos hacia atrás. Tras despegarse de la persona, se dio cuenta que era Jessica y estaba en un evidente estado de ebriedad, apenas podía sostenerse por sí sola. Vestía con un vestido violeta que le llegaba hasta las rodillas, pero tenía un escote bastante provocador, totalmente opuesto al que tenía María y adornada con muchos accesorios que le quedaban muy bien a pesar de que pudiera a llegar a ser muy exagerado.
–¿Estás bien, Jessica? –preguntó Nahuel aunque podía constatar que su amiga no se sentía bien al tiempo que la sostenía para que no se cayera.
–Creo… creo que sí… hic… aunque estoy… un poco mareadita… hic… –contestó Jessica pausadamente con voz gangosa.
–¿Segura? ¿Puedes mantenerte de pie por sí sola? –cuestionó Nahuel viendo que la respuesta de Jessica era una mentira.
–¡Claro! ¡Ob-Observa! ¡Hic…! –replicó la muchacha y ella se soltó de Nahuel. Estuvo tres segundos de pie antes de caerse, pero Nahuel la agarró antes de que tocara el suelo.
–Creo que será mejor que uses como apoyo la baranda de las escaleras. –aseveró Nahuel, entonces ayudó a Jessica a llegar hacia la baranda que, a pesar de estar muy cerca de donde estaban, fue muy difícil puesto que Jessica bailaba la música que provenía del comedor y le dificultó a Nahuel para llevarla hasta donde él quería. Tras forcejar un poco, Nahuel logró llevar a su amiga hacia la baranda.

jueves, 7 de agosto de 2014

El Señor de las Espadas (Libro I): Capítulo XIV (Parte Final)



Mientras regresaba hacia el edificio de la orden, cerraba sus puños con fuerza mientras apretaba sus dientes con tanta fuerza que parecía que en cualquier momento algunos se romperían. Aún sentía mucha rabia hacia Merlín y las Reinas-Hadas, pero al mismo tiempo le sorprendía que fuera tan intensa. No obstante, entendía que enfurecerse no hacía nada más que pasara un mal momento puesto a que no podía descargarla con nadie; recordaba perfectamente que no debía hacerles ningún daño, lo que acrecentaba su ira. Solamente había una forma de descargar su ira contra lo que la producía: cuando tuviera la Asesina y Excalibur. Debido a esto, esperaba con ansias el momento en que Bastugitas se comunicara con él.

Al día siguiente, cuando todos pensaron que la ira de Labhras solamente había quedado como un recuerdo de un mal momento, volvió a manifestarse, aunque en esta oportunidad con más vehemencia.

El hecho que desencadenó la ira fue un comentario que el caballero oyó al pasar. Había oído a uno de sus compañeros hablar con otro sobre los Segotorixs; el Guardián en cuestión les comentaba que había leído las riquezas que poseía dicho pueblo al vivir en la cordillera de Caelrigus, donde su riqueza en minerales y piedras preciosas era incalculable.

miércoles, 6 de agosto de 2014

PREMIO BLOGGER AWARD (¿Qué es esto?)


Agradezco a Estela Caruso por la nominación del Premio BLOGGER AWARD.

Si les soy sincero, estoy alegre y algo confundido. Soy de esas personas que no les importan demasiado los premios (razones que no daré para evitar confrontaciones innecesarias). En un principio decidí no seguir con esta cadena, pero por ser la primera vez (y para ser políticamente correcto, cosa que espero no volver hacer) que recibo un premio, del cual siento que no me lo merezco todavía, resolví seguir la corriente.

Mis nominados al premio son para aquellos que se lo merecen por esfuerzo y dedicación, algo que a veces suele ser difícil diversos factores (y que se lo merecen más que yo), pero no por ello se dejan doblegar, aparte de que tienen talento y todo lo demás (y que ya lo habrán recibido otras veces).

Sin más preámbulos los nominados son:

- Hammer Pain. Blog: donde-los-valientes-viven-eternamente.blogspot.com

- Toni Grimal. Blog: almenas-waylander78.blogspot.com.es

- Amparo Iglesias Luque. Blog: cercadelarte.blogspot.com.es

- Charlotte Bennet. Blog: el-rincon-de-ejbennet.blogspot.com.es

- Miguel Costa. Blog: miguelcostatovar.blogspot.com.ar

- Alberix Zeta. Blog: elpregonerosilencioso.blogspot.com

- 27viatri. Blog: losdevelados.blogspot.com.ar

- Alejandra Sanders. Blog: 
cuentosdeterroryprofeciasalejandra.blogspot.com

-David José Rojo. Blog: suburbiodeletrasnocturnas.blogspot.com

-Mayte Dalianegra. Blog: sientolueg.blogspot.com.es


Con la satisfacción del deber cumplido me despido hasta la próxima.

¡Saludos!

sábado, 2 de agosto de 2014

Historias del Universo (Saga Dualista): Preludio del caos. Capítulo X: El cumpleaños de María. (Parte 2)




Entretanto, María empezaba a dejar de estar enojada de Nahuel mientras observaba a su padre hablar con varios Maestros en una de las S.E.N.s. Ella, desde que era una niña, le tenía mucho aprecio a Nahuel, y no recuerda cual qué fue lo que le llamó poderosamente su atención hacia el chico, si fue su soledad producto de la muerte de sus padres o su sapiencia prodigiosa o su increíble astucia, que la llevó a enamorarse de él. De niña pasaba mucho tiempo pensando en Nahuel e incluso podía quedarse horas mirándolo cuando él leía libros muy complicados para su edad, con el correr del tiempo la chica sentía una fuerte atracción amorosa hasta tal punto de padecer lo que dice el mal de amores. No obstante la joven pudo equilibrarse y evitó que muchas veces cometiera actos que la llenarían de vergüenza como declararle su amor a su príncipe azul ya sea mandándole cartas con su firma o que lo dijera a los cuatro vientos, porque en un momento dado llegaba adularlo con un paroxismo amatorio secreto por cualquier cosa por más mínima que fuera, desde una broma por más tonta que fuera, hasta las cosas más osadas, como las veces que se le enfrentaba al Maestro Bracamonte levantándole la voz.

La joven no quería decirle que lo amaba a Nahuel no sólo por el miedo al rechazo, sino porque tenía más miedo echar a perder su amistad por un sentimiento no correspondido. Ella era la que más se oponía a la idea de Nahuel de entrar al ejército dualista, porque cada vez que escuchaba de la boca del joven esa idea, a ella se le aceleraba el corazón sintiendo el peligro que conllevaba estar en un campo de batalla pelando contra entidades energéticas y que era probable que él volviera al Templo en una bolsa negra, y nunca más volvería a ver a su amigo y a su amor, por lo que desaprobaba la idea una vehemencia absoluta y trataba de convencerlo por todos los medios que podía de que desistiera de esa loca idea, pero no quería llegar a esos extremos porque cada vez que manifestaba una opinión, Nahuel la miraba con un rostro serio y sus ojos irradiaban un desprecio que sus palabras intentaban ocultar, por lo que la joven bajó su nivel de insistencia y se limitó a insultarlo por las noches mientras procuraba dormir.

Pero el peor de los disgustos que recibió de Nahuel fue cuando decidió ir a Misantropía Unida; cuando el joven le comentó tanto a ella como a Alejandro, primero quedó impactada por la noticia y después aseguró que no se sentía bien y se fue a su dormitorio, pero su dolencia era mentira y ella se encerró en su habitación sólo para llorar mientras maldecía a su amigo por ir a ese infierno demencial con todos los improperios que se le cruzaban por la cabeza mientras le daba unos fuertes golpes a los muebles que había en el dormitorio, finalmente se recuperó, pero por las noches, mientras Nahuel estaba con los Misántropos, acostada en su cama, lloraba sin emitir ningún gemido temiendo que su amado terminara transformándose en uno de esos demonios humanos. Tiempo después, cuando ella se enteró que Nahuel volvería, la joven estaba ansiosa y, al mismo tiempo, temerosa por la vuelta ya que temía que el muchacho hubiera cambiado de actitud; gran alivio tuvo cuando comprobó que Nahuel no había cambiado nada, un poco trastocado por la poderosa influencia de los Misántropos, pero eso no hizo gran diferencia, no obstante, el joven tenía una mente más abierta pero era más transgresor que antes, aunque si bien los dualistas saben que la ideología a la que están adscriptos no aceptaba el fanatismo y que la doctrina estaba lejos de ser una perfecta. Por lo que María se sintió más maravillada por el hecho de que su amigo hubiera vuelto del “infierno” para poder contarlo. Sin embargo, después de la vuelta de Misantropía Unida, algunos de los comentarios de Nahuel comenzaron a ser algo más sarcásticos de lo normal, por lo que a la muchacha le molestaban mucho sobre todo los que hacían referencia a su persona, y aunque se enojara bastante, ella terminaba siempre perdonándolo, pese a que él a veces no le daba una disculpa.