jueves, 24 de abril de 2014

El Señor de las Espadas (Libro I): Capítulo II

     
               El comienzo de la primavera en Ávalon es marcada por una gran fiesta, llamada el Festival de las Flores. El nombre se debe a que en sus comienzos, las Reinas-Hadas usaban su magia en conjunto para hacer que las flores marchitas del campo floreado que precedía a la ciudad portuaria de Pelarbem o aquellas que apenas comenzaban a crecer, se desarrollaran y abrieran sus flores, produciendo que momentáneamente irradiaran una luz del color al que tenían los pétalos. Cuando el conjuro finalizaba, las plantas volvían a estar como antes, aunque el poder de las Reinas-Hadas seguía presente en cada una, ocasionando que crecieran un poco más rápido de lo normal para así adornar y perfumar el campo y los caminos que conducían hacia Pelarbem en poco tiempo.

jueves, 17 de abril de 2014

El Señor de las Espadas (Libro I): Capítulo I


             La legendaria Ávalon. A pesar de que todos creen que es una mítica isla, escondida en algún lugar de las Islas Británicas, en realidad es una dimensión paralela a la nuestra, conteniendo una variedad de ecosistemas tan variados como el planeta Tierra, que se encuentra unida fuertemente a las Islas Británicas. No obstante, luego de la muerte del ínclito Arthur Pendragon, las entradas a esta dimensión fueron bloqueadas por poderosos hechizos creados en un tiempo remoto, olvidados por todos los hechiceros, salvo por aquellos que eran dignos de conocerlos tras superar innumerables desafíos y haber obtenido ciertos conocimientos que podrían llevar a cualquiera que no estuviera listo para recibirlos a una intensa y horrible locura que, eventualmente, lo llevaría a las peores de las muertes.

jueves, 10 de abril de 2014

El Señor de las Espadas (Libro I): Prólogo.


Una tensa paz reinaba en el oscuro bosque de Brandsburg. La luna llena brillaba intensamente en el firmamento, engalanado con un sinfín de estrellas titilantes. Sin embargo, la oscuridad del bosque impedía que todo el resplandor lunar llegara al suelo. Las frondosas copas de los árboles, que se encimaban una sobre la otra, creaban un techo verdoso y oscuro, causando que unos pocos rayos de luz llegaran a tocar el suelo, quebrantando la monotonía peligrosa de la oscuridad.  Una brisa fría soplaba entre los árboles, creando una escena invernal, a pesar de que era pleno verano. No había ninguna señal de vida, ningún animal podía observarse y escucharse, ni siquiera los búhos, que a pesar de que usaban algunos troncos como sus hogares, partían apenas el sol se escondía en el poniente, para no regresar hasta que apareciera el alba. El bosque durante la noche era un lugar vacío y deprimente; su oscuridad reinante alertaba a quienes  se adentraban en él ya que el peligro acechaba en cualquier parte; no por culpa de un animal salvaje, en busca de su presa, o de algún enemigo despiadado, que necesitaba saciar su sed de venganza, sino por los bruscos barrancos que se ocultaban, que arrastraban hacia la muerte a aquellos que no los percibían a tiempo.

El Señor de las Espadas. (Introducción)

Es hora de que publique esta historia que es un tanto vieja. Es la primera novela larga que escribí y que casi completé (aunque sigo trabajando en ella).

"El Señor de las Espadas" es una historia que escribí entre mediados del 2009 hasta principios del 2011. A pesar de que contiene numerosos elementos de las leyendas artúricas, del cual no soy tan "fan" por así decirlo, tiene elementos de la mitología nórdica, más precisamente con el folclor escandinavo, es decir leyendas que surgieron luego del fin del culto a las deidades nórdicas pero teniendo referencia sobre los mitos.

Presentación

Hola a todos. Sean bienvenidos a "Las historias de Excalfing", mi blog personal.

Desde hace un tiempo que escribo y desde hace poco me animé a publicar lo que he escrito al mundo.


Posiblemente haya errores, más precisamente de redacción, y espero que sepan de disculpar y son libres para criticar y dar consejos.


Seguramente se estarán preguntando qué escribo. Bueno, Shakespeare sentenció una vez que "la brevedad es talento", pues... eso lamentablemente no va conmigo. Escribo historias largas, hasta el punto de convertirse en novelas algo extensas. Ya lo sabrán con el correr del tiempo. Sobre el género, prácticamente no discrimino. Escribo lo que quiero cuando siento que debo hacerlo y que puedo hacerlo. No invertiré mi tiempo en plasmar una idea que parece sólida en mi mente en un principio, pero que al analizarlo bien resulta ser muy complicada y que termina siendo muy difícil de trasladarlo al papel.


Podría hablar sobre mí, pero lo más importante es lo que escribo, no mi persona. Esto es la finalidad del blog. Espero que les agraden las historias que vaya colocando y que no se aburran de tanto leer.


Saludos.


                     Excalfing.